El Líder Servidor en las Organizaciones Modernas
En la actualidad, se
vuelve más importante el liderazgo servidor en la gestión de personas dentro de
las organizaciones. La redirección del liderazgo del nuevo siglo se enfoca en
la flexibilidad, empatía, confiabilidad, capacidad de inspirar a grupos de
trabajo y desarrollar el potencial de las personas, componentes que garantizan
el éxito en el cumplimiento de los propósitos. La flexibilidad es indispensable
en el florecimiento general, ya que, al desarrollarla permite adaptarse e
identificarse con lo positivo del cambio y la innovación, que acompañan todo
proceso de globalización.
Se experimenta un
ambiente laboral tranquilo y fraternal, cuando los líderes servidores se
proponen a servir en un marco de relaciones basadas en el amor. Se impacta cada
vida para bien. Permite sensibilizarse a las necesidades y dificultades de cada
persona, en busca de mejorar su estado de ánimo e integridad. Robert Greenleaf,
en su tesis básica dice “El líder servidor, es servidor primero que todo.
Comienza con el deseo innato de servir y luego a través de una decisión consciente
aspira a liderar” (Marín, 2013).
El carácter también
identifica a un líder servidor; su espiritualidad desafía a otros para crecer
fuertes, su integridad inspira a trabajar enérgicamente para subir más alto, su
firmeza lo ayuda en la toma de decisiones y perseverar ante las calamidades y su
humildad sugiere apreciar a otros como seres valiosos e indispensables para
lograr los objetivos.
Por otro lado, para
el equipo de trabajo es importante sentirse parte de la organización, y el liderazgo
servidor atiende a esto, practicando la comunicación, apertura al aprendizaje, así
como el crecimiento continuo; para mejorar procesos de identificación,
reconocimiento, aceptación y socialización. Como resultado, el líder servidor tiene
un efecto inspirador, potenciador de sus capacidades en la socialización e intercambio
de ideas en el equipo.
En los cargos
jerárquicos los líderes no suelen ser identificados como jefes, sino como los
defensores de la organización; por lo tanto, se muestran como a quienes se
puede acudir cuando hay problemas. Este panorama muestra que los líderes no
deben ser pasivos; que están ahí solo para responder preguntas, ellos deben ser
proactivos y dinámicos, gerentes inspiradores que siempre tendrán soluciones
efectivas. La honestidad también es imprescindible en esta labor, para ganarse
el respeto y la confianza de todos sus colaboradores.
En la resolución de
problemas, el líder servidor siempre debe emplear una visión total para
observar los problemas integralmente. Permitiendo que éstas situaciones no sean
motivo de estancamiento o fracaso, sino como un medio estratégico para
conseguir oportunidades. De esta manera, logra identificar los escenarios y
espacios donde puede sembrar la semilla del cambio, entre sus colaboradores. En
los conflictos entre miembros de la organización, siempre estará de parte de todos,
buscando el beneficio y bienestar común.
El líder servidor
debe crear un entorno participativo, en el que los seguidores sean alentados y
apoyados para probar nuevas ideas, con el fin, de reducir el margen de errores
y fallas, y no tenga miedo de tomar riesgos (Winston & Patterson, 2005).
Resaltando las
cualidades que vemos del líder servidor en el proceso de gestión de personal,
es un facilitador y siempre actúa con ética, dejando de lado la vanidad o
egoísmo (patrones que vemos muy arraigados en los líderes y directivos actuales).
El líder nunca debe vacilar entre la jactancia o altivez, debido a que es un
comportamiento contrario del que no necesita hacer uso. Sólo con su carácter,
sencillez y servicio lograr ser distinguido como retrato del poder.
Este nuevo liderazgo
con lleva a las organizaciones modernas a encontrar en el bienestar y el
servicio, la disposición de tomar las riendas en sus procesos referente a la
gestión de personas. Permitiendo que sus miembros sean íntegros y
autosuficientes.
Practicando este
modelo de liderazgo, será más certero el éxito en muchas organizaciones en la
efectividad para alcanzar sus propósitos y disminuir la alta cifra de procesos
de liquidación e insolvencia empresarial.
Bibliografía
Marín,
C. W. (2013). Reflexionando en el liderazgo : ¿ Paradigma ? o ¿ paradoja? Unaciencia:
Revista de Estudios e Investigaciones, 10, 1–4.
Winston, B., &
Patterson, K. (2005). An integrative definition of leadership. International
Journal of Leadership Studies, 1(2), 6–66.
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