El
Liderazgo Servidor en la Vida de Nehemías
El presente ensayo abortará las ocho virtudes que debe
tener todo líder servidor para afrontar los retos y exigencias laborales,
tomando como punto central la vida de Nehemías. En la biblia se encuentra el
modelo de liderazgo más completo y genuino protagonizado por el profeta
Nehemías, que impulsado por un llamado Divino emprendió su propósito hacia la
ciudad de Jerusalén para reconstruir sus murallas en ruinas.
La vida de Nehemías antes de emprender su misión, era
tranquila, rodeado por comodidades y un alto cargo en el reino de Artajerjes,
parecía no añorar otra cosa mejor. Nunca había liderado, no tenía conocimiento
o experiencia alguna de dirigir y coordinar un grupo de personas, su trabajo de
copero y hombre de confianza del rey distaba mucho del proyecto que
emprendería. Sin embargo, al escuchar el llamado de Dios no vaciló en aceptarlo
y despojándose de su zona de confort empezó a orar y planear su partida con el
consentimiento del rey. Dios eligió al profeta porque el éxito de la obra
radicaría en su consagración y dependencia de él, no en sus capacidades.
El proceso de reconstruir Jerusalén, permitió a
Nehemías adquirir virtudes, destacándose ocho. La primera fue compasión, el líder debe desarrollar la
capacidad de empatizar con las personas, compartir sus alegrías y victorias,
pero también, sus tristezas y necesidades contribuyendo en lo posible a su
bienestar. Nehemías amaba a la gente y al ver las condiciones precarias que
llevaba el pueblo judío, hasta el extremo de vender los hijos como esclavos
para pagar deudas, desgarraba el corazón del profeta (Warren, 2013). Decidido a ayudar asumió personalmente el cuidado de
ciento cincuenta personas durante esos tiempos (Santa Biblia, 1960).
Segunda virtud meditación,
los buenos líderes reconocen su inutilidad sin la dependencia de Dios, por
lo que apartar tiempo de reflexión y oración es vital para lograr los
propósitos. Warren (2013) dice: “Tu vida privada de oración determina la eficacia
de tu liderazgo público” (p.231). Nehemías consultaba todo con Dios, día y
noche oraba pidiendo dirección e intercediendo por Israel:
“Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos,
fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman
y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para
oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los
hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que
hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado” (Santa Biblia, 1960).
La tercera virtud de Nehemías consistió en
tener una actitud positiva, mantenía
sonriente y de buen ánimo. “Los líderes deben ser animadores, no desanimadores”
(Warren, 2013), nadie desea un líder malgeniado que provoque un
ambiente tenso y de discordia, es cierto, que gestionar y trabajar con personas
es muy difícil pero en las palabras de Nehemías encontramos un aliciente en los
momentos de agotamiento: (…) “porque día santo es a nuestro Señor; no os
entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (Santa Biblia, 1960).
Cuarta virtud concentración, los líderes no deben perder de vista su meta por
grandes o pequeñas distracciones, es prioridad mantenerse enfocado avanzando hacia
adelante. Nehemías previo las dificultades y herramientas que necesitaría para
llegar hasta Jerusalén. “Los líderes siempre piensan en el futuro. Siempre van
por delante de todos los demás, eso es lo que los separa de los seguidores” (Warren, 2013). Es pertinente que los líderes se anticipen a los
problemas y tengan métodos de contingencia para solucionarlos y esto requiere
de concentración (Warren, 2013).
Nehemías tenía enemigos que querían
arruinar su obra y a través de un mensaje enviado lo citaron en un punto de
encuentro, pero en realidad las intenciones eran matarlo, sin embargo, el
profeta ya conocía lo que tramaban y negándose a ir siguió con diligencia
trabajando en la terminación del muro (Warren, 2013).
La creatividad
de Nehemías permitió acelerar el proceso de reconstrucción y proteger la
obra en caso de un ataque. Su idea se trató de dividir al pueblo por familias y
ponerlos frente a sus propias casas, para que edificaran la parte de los muros
que estaba más cercana a ellas (Warren, 2013). Los líderes deben crear estrategias y métodos que
faciliten los logros personales y colectivos de la organización.
La sexta virtud es valor, Nehemías es una evidencia de abnegación, porque prefirió ir
a un país extraño a emprender una misión para la cual no había sido entrenado, a
quedarse en casa disfrutando de sus comodidades. Fue una decisión que requirió
valor (Warren, 2013). En otra escena también se demuestra su coraje, al
presentarle al rey Artajerjes su petición poniendo en riesgo su vida, porque,
en caso de ser negada, el rey lo podía sentenciar a muerte. Nehemías albergaba
gran temor en su corazón, sin embrago, lo hizo porque sabía que la bendición de
Dios estaba con él. “El valor no es la ausencia de temor, sino el seguir
adelante a pesar del temor”(Warren, 2013).
La séptima virtud es una conciencia limpia, Nehemías era gobernador
de aquella región y compartía una relación de confianza con el rey Artajerjes,
el hombre más poderoso de aquellos tiempos. Por esta razón, gozaba de poder y
privilegios que pudo haber utilizado para su complacencia propia pero decidió
rechazar la tentación a las riquezas y ostentación para ayudar a los pobres y
enderezar las injusticias. Se mantuvo íntegro en sus principios (Warren, 2013). “Cuando uno triunfa, hay tres cosas que acompañan al
triunfo: el poder, el prestigio y los privilegios. Y uno se siente tentado a
abusar de las tres cosas. Nehemías se resistió ante esas tentaciones, por
reverencia hacia Dios. Era un líder con una conciencia limpia” (Warren, 2013).
En la actualidad es notable ver como los
líderes y directivos, usan el poder para acaparar, oprimir y limitar las
capacidades de sus colaboradores, lo que acarrea el fracaso de las metas. En
contrate, vemos cómo la honestidad y servicio de Nehemías contribuyó a aliviar
muchas dolencias del pueblo y culminar exitosamente el proyecto.
La última virtud es convicciones, “los grandes líderes tienen fuertes convicciones. Se
puede discutir por opiniones, pero las convicciones son algo por lo que uno
está dispuesto a morir” (Warren, 2013). Nehemías basaba éstas en cuatro aspectos:
1.
Un motivo
impulsor.
2.
Una perspectiva
clara.
3.
Oración continúa.
4.
Una intrépida
perseverancia.
Las ocho virtudes vistas serán cualidades
del carácter que favorecerán la realización del propósito, sin embargo, es la
devoción y entrega a Dios lo que garantizará el éxito. Nehemías trabajaba en
conjunto con Dios, él era el jefe estratégico y planificador, mientras el
profeta se encargaba del área operativa, sometiendo siempre su voluntad a la
Divina.
Si se entendiera este liderazgo de
servicio hoy, se cambiaría el paradigma mental de tener el poder para que nos
sirvan, en vez de un medio para ampliar nuestra esfera de servicio.
Referencias
Santa Biblia. (1960). Biblia Reina Valera 1960 (RVR1960) |
The Bible App. https://www.bible.com/es/bible/149/MRK.10.RVR1960
Warren, R. (2013). Liderazgo con Propósito. In Journal of
Chemical Information and Modeling (Vol. 53, Issue 9).
https://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004
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